Un sentimiento de impotencia mientras tu cara se queda atontada mirando el leve balancear de la cuerda rota. Lo peor es cuando te das cuenta de que no tienes repuesto. Estas vendido, tirado, en la cuneta de la música. Eres escoria silenciosa. Ya tan solo puedes arrastrarte al día siguiente a la tienda de música y pedir esa cuerda rota, y de paso, un juego completo de respuesto.
10 de noviembre de 2008
Nooooooooo
Estas ahí. Tu solo, notas y acordes corren en todas direcciones, llenando esquinas, rebotando en las paredes. Sonidos brillantes, contundentes, profundos, electricos, metálicos en una miríada de tonalidades y matices. Extasis, perfección, desastre. ¡Desastre!

Un sentimiento de impotencia mientras tu cara se queda atontada mirando el leve balancear de la cuerda rota. Lo peor es cuando te das cuenta de que no tienes repuesto. Estas vendido, tirado, en la cuneta de la música. Eres escoria silenciosa. Ya tan solo puedes arrastrarte al día siguiente a la tienda de música y pedir esa cuerda rota, y de paso, un juego completo de respuesto.
Un sentimiento de impotencia mientras tu cara se queda atontada mirando el leve balancear de la cuerda rota. Lo peor es cuando te das cuenta de que no tienes repuesto. Estas vendido, tirado, en la cuneta de la música. Eres escoria silenciosa. Ya tan solo puedes arrastrarte al día siguiente a la tienda de música y pedir esa cuerda rota, y de paso, un juego completo de respuesto.
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1 comentario:
Cuerdas vocales, espero... ;)
Saludos y esas cosas.
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