Tras una mañana completilla en el trabajo, y después de un buen plato de espaguetis, fue hora de ir a recoger el coche al taller. Las pastillas si que estaban gastadas del todo, ¡y tanto! Ni que decir tiene que le ha venido el cariñito como agua de Mayo, y mira que estamos en Julio. La dirección va más suave, ¡no hace ruido al girar!, y el cambio de aceite y filtro lo ha agradecido un montón el motor. Ahora va más suave y se revoluciona con más facilidad, aun que eso no significa que le vaya a meter más caña :P. En fin, parece que todo el gasto ha merecido la pena. Como guinda del pastel, el mecánico me ha dicho que en general lo ha visto bien y eso que le pregunté un par de veces. Esperemos que pasen muchos kilómetros antes de tener que volver a meterlo al taller :)
Después, para celebrarlo me di una vuelta con él, y ya que Castro vive lejos lo acerqué a casa y aprovechamos para pasear un rato por el Campo de Marte y buscar sitios donde hacer bulder. Luego Castro se fue y yo estuve un ratillo más por allí disfrutando del sol, del viento con olor a salitre y de un merecido descanso. Para prueba un botón :D
En fin, un día de relax. Espero que os gusten las fotos.
Hasta loguiño ^^