30 de octubre de 2008

A ella...

Apareciste ante mi, vestida de negro y blanco, elegante y sensual. Un leve roce, un fugaz contacto con tu lisa piel que hacia reflejos extraños con la luz, fue todo lo que hizo falta para quedarme atrapado entre tus finos cabellos. Mis dedos fueron recorriendo suavemente tu espalda, gozando de cada caricia. De pronto, soltaste un leve suspiro, vibrante y cautivador, cuando por azar mi mano fue a jugar con cabellera. Un primer hermoso encuentro. Ahora llaces tranquila en la cama, ralajada y bella, despues de que nuestros cuerpos se fundieran en un solo ser, un solo ente que hacia vibrar cada una de las oscuras esquinas de esta habitación. Poderosa y temible por momentos, suave y frágil otros. Así es tu voz cuando, juntos, alcanzamos el extasis del orgasmo, para luego, dormir acunados por el eco de tus notas.

A ella, por tantas y tantas horas de placer, por entregarse a mi sin reservas, largas noches de pasión y momento inolvidables.


PD: Ha sido una semana bastantre estresante y ocupada. Entre otras cosas reinstalé XP (adoro los ghosts :D) y toca poner otra vez todo en su sitio.

2 comentarios:

Edel dijo...

Lo tuyo con la guitarra empieza a ser fetichista. Jajajaja creo que no podré volver a vert tu guitarra despues de esto XD

Fenix dijo...

Yo lo que tengo claro es que no vuelvo a tocarla. Por si acaso XD